| 02/04/2018
Acto oficial 36º aniversario de la guerra de Malvinas
En la plaza “Islas Malvinas” se realizó hoy el acto oficial en homenaje los veteranos y caídos en el conflicto bélico del Atlántico Sur.

En el inicio del acto ingresó la bandera escoltada por los Veteranos de Guerra y los alumnos de primer grado de la Escuela N° 89 y del JIN 61, realizándose luego el izamiento del pabellón nacional.

Posteriormente se entonaron las estrofas del himno nacional y el padre Diego Villalba efectuó una invocación religiosa.

Seguidamente se realizó un minuto de silencio y continuando con la ceremonia se interpretó la marcha de Malvinas.

Profesor Leonardo López

Prosiguiendo con el acto el profesor Leonardo López se refirió a la fecha:

“El 2 de abril de 1982 no es ni nunca será una fecha más en la historia de la República Argentina. Esa mañana los argentinos nos despertamos con la noticia de que nuestras Islas Malvinas, Geogias y Sandwich del Sur, habían sido recuperabas y nuestra bella bandera volvía a flamear allí.

Desde ese glorioso día hasta el tristemente recordado lunes 14 de junio de 1982 pasaron más de 70 días que para nuestros soldados, personal médico, familiares y amigos fueron eternos debido a que en las guerras nadie tiene garantizada la vida.

Sin dudas que la gesta de Malvinas marcó un antes y un después para todos los argentinos, un punto de inflexión en nuestra historia, especialmente en nuestros jóvenes soldados que tuvieron que “crecer de golpe”, porque la guerra cambia a las personas, las heridas y traumas que genera las misma son tan mortales como las balas del enemigo inglés que en enero de 1933 usurpó un territorio que es nuestro y que luego el 2 de abril de 1982 volvieron con más fuerza a quitarnos nuestra tierra que había sido recuperada a sangre y fuego, chocando con nuestros jóvenes y muy valientes soldados muchos de ellos hoy aquí con nosotros.

No es fácil hablar de la guerra, y si a nivel personal me resulta complicado, que podemos dejar para ellos nuestros excombatientes y héroes que lucharon allí por sus vidas y por nuestra patria.

Para los que regresaron y para las familias de esas 649 almas, algunas con un escrito en sus tumbas “soldado argentino sólo conocido por Dios. 649 almas que están presentes en nuestros corazones y custodian las Islas desde el estruendoso silencio del cementerio de Darwin.

Tampoco no hay que olvidar a los otros héroes y excombatientes, los que regresaron con vida venciendo a las bombas y balas inglesas pero las heridas que nunca cicatrizaron y los traumas de la guerra tuvieron el mismo efecto que las armas inglesas.

Más difícil aún es hablar con los familiares, porque ellos han luchado y luchan día a día por ese ser querido: padre, hijo, tío, hermano que vieron partir hacia las islas y que regresó, para rehacer su vida, la cual nunca volvió a ser igual porque cuando regresaron tuvieron que pelear una segunda guerra mucho peor, contra otras armas que matan y destruyen el alma y el corazón de las personas como: el olvido, el rechazo, luchar contra gobiernos que no supieron y aún hoy no saben como ayudarlos o reinsertarlos dentro de la sociedad.

Muchas cosas se dijeron, muchas cosas se dicen y se ha escrito desde ese triste 1982 a la actualidad.

También se han hecho progresos hoy ya podemos saber el nombre de alrededor de 90 de los 123 héroes que no volvieron y no estaban identificados, con todo el dolor que genera para una familia la pérdida de un ser querido.

Pero todo lo que se diga, no va a cambiar los hechos, por eso lo que sucedió esos más de 70 interminables días nos debe hacer replantear el futuro, un futuro sin guerras, un futuro en el que podamos construir una sociedad justa y unida a pesar de las diferencias, un futuro para no desistir en el reclamo de nuestros derechos de soberanía de las islas por la vía diplomática, un futuro en el que ellos, nuestros excombatientes y héroes de Malvinas sean parte activa de nuestra sociedad….

Pero la razón más importante por la que no podemos olvidarlos y debemos honrarlos, es que porque muchos de nuestras patriotas los leemos en libros, nunca los conocimos, ni los vamos a conocer, pero los soldados que combatieron en la Guerra de Malvinas en 1982 quienes hoy somos adultos los vimos partir, a sus familias sufrir, a muchos los vimos regresar y a otros nunca más volver.

Quedarán y quedaron en nuestros corazones y muy especialmente en el de sus familias y amigos, muchos de ellos están acá y son la historia viva de un hecho que para la República Argentina dejó heridas profundas que nunca cicatrizarán. Tengamos memoria, gloria y honor a nuestros héroes”.

 Mario Ponce

A continuación hizo uso de la palabra el Veterano de Guerra Mario Ponce, “los veteranos de guerra recordamos con emoción y alegría la recuperación de las Islas Malvinas y elevamos una oración por las almas de los ex combatientes muertos.

El 2 de abril de 1982 dejó atrás 149 años de usurpación inglesa de las islas y los 36 años posteriores generaron un cúmulo de conceptos que la sociedad ha cambiado con el tiempo, desde la espontánea alegría a la importante colaboración de los talleres del ferrocarril de la ciudad, o la generosa donación de sangre organizada por el gremio municipal de Corrientes y tiempo después sistemáticas campañas desmalvinizadoras.

Las FFAA enfrentaron a la tercera potencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte que contó con el apoyo político y militar de los EEUU además de la asistencia de sistemas de radares y espionaje chileno.

Se dice que en la guerra se hace lo que se puede con lo que se tiene. Nuestras fuerzas armadas fueron prolíficas al respecto, modificaron misiles Exocet de compleja tecnología, adecuándolos al terreno de la isla, adaptaron sistemas de armas de aeronaves para el empleo de tropas de infantería y muchos ingenios más para suplir las carencias lógicas.

El coronel Pier Clostermann, piloto de combate, héroe de guerra francés, al referirse a los pilotos argentinos, los definió como héroes, altamente calificados y de una moralidad excepcional.

Nuestros combatientes, aunque inadecuadamente equipados, dieron muestras de patriotismo, coraje y sacrificio, más allá de lo que el enemigo suponía o esperaba; de ello dieron fe los militares ingleses y quedó demostrado en los combates de pradera del ganso, Monte London, Dos Hermanas y Monte Harriet, combates en que las tropas argentinas fueron atacadas con una relación de medios de 4 a 1 o más y solo las doblegaron cuando ésta agotaron su munición, fueron destruídas sus posiciones o ellos murieron.

Mujeres y hombres, integrantes de embarcaciones y aeronaves civiles, personal de nuestras fuerzas armadas y seguridad dieron lo mejor de sí, muchos lo dieron todo, son nuestros héroes, y dejaron una consigna a trasmitir nadie quiere lo que no conoce, nadie defiende lo que no quiere, nos alegra saber que recientemente un contingente de estudiantes eligió como viaje de estudio a la Isla Soledad.

Hoy los veteranos de guerra, frente a la ciudadanía decimos presente, para rendir homenaje nuestros combatientes y veteranos muertos.

Ayer pedimos ir a un lugar donde la metralla imperó y Dios dispuso. Hoy pedimos que se nos reconozca y se ponga fin a tantos años de discriminación.

Agradecemos a la municipalidad la oportunidad de expresarnos. Esperamos que Corrientes nos escuche y entienda.

Los veteranos de guerra cumplimos con el viejo juramento de lealtad a la patria, hoy le corresponde a la ciudadanía continuar lo que iniciaron Belgrano, San Martín, Alberdi y muchos más.”

Carlos Enriori

Seguidamente dirigió unas palabras el excombatiente Carlos Enriori, “Quiero agradecer la presencia de todas las autoridades municipales, al señor intendente, a los concejales que han declarado de interés municipal las actividades que comenzamos el 26 de marzo y cerramos la semana que viene con la escuela 89, a las autoridades provinciales, escolares, a los chicos de todas las escuelas, a las maestras y directivos, a los vecinos que se han acercado para acompañarnos al compañero Gustavo Cajide de la provincia de Córdoba, soldado conscripto, camillero que vino a visitar a “Camada” como lo llamamos a Lucio Galarza y a todos los excombatientes que nos honran con su presencia.

Hablar sobre Malvinas nos causa un enorme sentimiento hacia mis compañeros, hacia quienes tienen mucho que decir pero les cuesta sacar las palabras para hacerlo. No quiero en ésta fecha dejar de expresar al menos en parte, una minúscula parte, de lo que los excombatientes sienten, viven o expresan cuando estamos reunidos en nuestra sede.

El Centro de Excombatientes “Avá Ñaró”, es nuestro refugio y lo es desde que nos comenzamos a reunir en el año 1984, Tono Peroni, Jorge Asqueri, Dardo Peroni, Tuti Escobar quien diseñó nuestro logo, Mario Almada, Carlos Reyero, Cacho Del Orto entre otros, pero comenzamos no como un sueño de crear la sede, sino como una necesidad de reencontramos quienes pasamos y vivimos las mismas cosas, como una forma de descargar los momentos que debimos enfrentar no sólo en la batalla, sino también en nuestro regreso, como dice el amigo Vicente “entré por la puerta de atrás en mi pueblo” y eso lo habrán escuchado de boca de muchos compañeros de distintos lugares del país.

No queremos llamarnos víctimas, víctimas de la dictadura que padeció el pueblo argentino desde el golpe del 76 y dejó tremendas heridas en el pueblo argentino y que se recordara el 24 como día de la memoria, verdad y justicia, NI TAMPOCO HÉROES, ya que los héroes quedaron sepultados en Malvinas y en las heladas aguas del mar, como dice Ramón Castillo, somos solo soldados, soldados que cumplieron con el servicio militar obligatorio con todas las letras. Hicimos todo lo que un soldado en la guerra debe hacer, cumplir las órdenes, luchar por su vida y las de sus compañeros ante el avance irrefrenable de un enemigo superior, entrenado y preparado con más de 4 siglos de experiencia en las guerras, dispuestos a recuperar las islas de cualquier modo como lo hacen los países imperialistas desde hace siglos.

Son ellos los soldados conscriptos los que pusieron el pecho a las balas, son ellos los que se merecen el mayor de los respetos, son ellos los que cuando salieron del cuartel les hicieron prometer que no debían hablar sobre los acontecimientos de la guerra y menos de la falta de preparación de quienes nos llevaron a la misma.

Son ellos los que tuvieron que esperar más de 9 años para que el Estado argentino, el Estado que debe velar por los ciudadanos comience lentamente a dar un reconocimiento.

No debemos confundir también entre quienes han tomado la carrera militar como una vocación y los soldados conscriptos, los hechos muestran a las claras que hemos sido abandonados pero no por eso, menos orgullosos de haber defendido a la Patria.

Las nuevas generaciones deberán estudiar los por qué, las causas, y las razones de la guerra de Malvinas, nosotros la vivimos y no somos parte objetiva para analizarla, ya llegarán los historiadores que indagarán y revolverán los archivos de la Nación, tomarán nota de los testimonios de todos los que participaron, incluyendo los soldados ingleses, isleños y todos los que brinden algún tipo de información.

Los ex combatientes de Monte Caseros tienen la satisfacción y el placer de tener una sede, donde lentamente vamos armando el Museo Malvinas, donde los compañeros se paran delante de los chicos de las escuelas que nos visitan y cuentan las vivencias de la guerra. Y ésta Plaza, diseñada por la arquitecta Natalia Percara, quien puso a las islas Malvinas construidas con piedra mora del Río Uruguay como centro, a los soldados en permanente vigilia y a las banderas de los países hermanos de Latinoamérica q nos brindaron apoyo militar y diplomático a la Argentina, en circunstancias tan conflictivas como la guerra contra el imperio británico.

Más tarde hemos colocado a los costados de las islas los nombres de todos los soldados nacidos en el departamento de Monte Caseros con la pretensión de que cada ciudad de la república Argentina realice la misma tarea, para que no quede ningún ex combatiente olvidado. También agradecemos la voluntad del amigo Coti Carlino que ayudó y sigue ayudando al mantenimiento y restauración de las figuras.

El año pasado se comenzó a realizar las tareas de identificación de los compañeros que sobre sus cabezas tenían la inscripción “soldados argentino sólo conocido por Dios” y solo sabe quién ha perdido un hijo el profundo dolor que es no poder dejar una flor sobre su cruz.

Sólo con mirar las imágenes de los familiares que se reencontraron con sus seres queridos y recibir sus pertenencias es una herida que comienza a cerrar lentamente.

Es por ello que los ex combatientes aquí presentes, queremos rendirle un homenaje a los compañeros que esperaron 36 años para ser reconocidos y tener su nombre en las tumbas de Darwin, y saludamos a los familiares que son el respaldo fundamental de todos los excombatientes, aguantando momentos difíciles durante la guerra y durante éstos 36 años.

Ésta deuda que la Nación Argentina tenía hacia quienes no pudieron regresar y que el gobierno argentino sin mezquindades llevó a cabo, lo que hace varios años se venía negociando con el gobierno inglés. Hoy nosotros desde aquí los saludamos con toda la pasión que sentimos por nuestros compañeros olvidados, la deuda ha sido saldada y agradecemos por ello. Un inmenso abrazo para todos los excombatientes ”.

Tras su discurso, Enriori hizo entrega de una remera del Centro de Veteranos al Intendente Miguel Olivieri

Intendente municipal
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Luego llegó el turno del intendente que manifestó: “En nombre de todo el pueblo de Monte Caseros quiero agradecerles tanto coraje, tanto sacrificio y solidaridad. Siempre es poco lo que podemos darles, por eso a todo el pueblo montecasereño cada vez que nos encontremos con uno de estos héroes, un apretón de mano, un abrazo fuerte, una sonrisa, un agradecimiento es hasta suficiente para agradecerles.

Ojalá que el ejemplo que ustedes nos dieron nos sirva a todos los argentinos para estar cada vez más unidos. Los queremos, los respetamos, los amamos, muchas gracias por tanto”.

A continuación se realizó la colocación de una ofrenda floral al pie del Monumento a los Caídos en honor a todos los ex soldados y seguidamente la escritora Susana Nilda Meza leyó una poesía de su autoría escrita para su amado soldado.

Para finalizar los alumnos de la Escuela Nº 89 interpretaron la canción ¿por qué vamos a la guerra?, tras ellos se invitó a los presentes a trasladarse a la Cruz de los Caídos de Malvinas ubicada en la Avenida Costanera, a realidar una ofrenda floral. También destacaron la confección de un pasacalle realizado por los chicos de la misma institución.

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