| 05/01/2018
Yo tenía confianza en la policía
Matías Farneda dialogó con Austral Correntina sobre el procedimiento realizado el 1 de enero en la zona de la plazoleta del “Papa Francisco”.

-¿Qué ocurrió el 1 de enero en la plazoleta del “Papa Francisco”?

Nosotros estábamos en la vereda de la plazoleta del Papa, aproximadamente 6.30 o 7.00 horas. Veo que se acerca una camioneta gris por la calle, por eso nosotros decidimos correr nuestras cosas que estaban ahí. Éramos un grupo de 8 o 9 personas que estábamos bailando, al igual que todos los otros jóvenes que estábamos festejando el año nuevo. En ese momento veo que estaba un amigo mío al frente de la camioneta. No sé si estaba bailando o se había apoyado en la camioneta.

Ahí aparecen unos policías, lo agarran del brazo y lo van llevando. En el momento que lo están llevando, atrás estaba la camioneta de la policía, la que está identificada oficialmente. Yo ahí salgo caminando por delante de la camioneta gris, pregunto ¿por qué se lo llevaban preso, qué había pasado?, esa reacción que uno tiene…

Mi amigo se llama Leonel Zampedri…al ver que a una persona se la están llevando, uno tiene esa reacción, pregunta… no se queda mirando. Yo me acerco pregunto: ¿por qué se lo llevaban? Nadie me respondía nada.

Comienzo a ver malos tratos que eran innecesarios. Le doblan todo el brazo y lo tiran atrás de la caja de la camioneta como si fuera una bolsa de papas, esa es la expresión que usé en mi cuenta oficial de facebook.

Mientras yo decía que eso no era necesario, que esa violencia no era necesaria, que lo van a lastimar, que tengan cuidado, aparece un policía y procede a detenerme a mi.

Me suben a la camioneta en las mismas condiciones que mi amigo y ahí comienza el tránsito desde la zona de la subida de la plazoleta hacia la comisaría. Cuando íbamos por el camino intento mirar, estaba tirado. el policía que iba al costado mio me pisa la cara, es ésta lesión que tengo acá (señala un costado de su rostro), me dice: “pendejo de mierda, ¿quién te creés que sos? Vos a no vas a hacer lo que querés, cosas así.

Me dice que me calle la boca o me iba a hacer cagar, te voy a matar. Yo lo escuché nítidamente, entre medio de otras cosas más, de otras amenazas más. Nos iban diciendo cosas.

Llegamos a la comisaría. Me levantan la camisa, me rompen toda la camisa. Tenía roto el pantalón. Entramos a la comisaría y cuando íbamos caminando se seguían dando éste tipo de amenazas como que nosotros íbamos a aprender, que nos callemos la boca, que ya íbamos a ver lo que era… cosas así.

Yo la verdad que tenía terror porque en el momento que me detienen yo conozco las facultades que tiene la policía. Si la policía decide detenerte te va a detener. Ante ésto yo me había entregado tranquilamente con la confianza que llegaba a la policía, yo no había hecho absolutamente nada e iba a ser liberado.

Cuando en el camino me ocurre ésto, que me pisan, me dicen esas cosas, yo sinceramente no podía creer lo que me estaba pasando.

Llegamos a la comisaría, seguían las amenazas, había más policías. Mi amigo le decía ¿Por qué pasaba ésto, por qué le pegaban así, o por qué le hacían esto?... Una cosa así dice, y un policía viene y le pega una patada en el pecho que produjo un ruido, un estruendo muy fuerte el golpe, en ese momento a mi me llevan a la celda.

Mi amigo queda en la zona del ingreso de la comisaría, la zona de atención al público. Mi amigo queda en esa parte y a mi me llevan a una celda donde había más jóvenes.

Cuando llego me preguntan si era a mi que me habían pegado y les digo que no. Ahí habré estado unos minutos hasta que vinieron y me sacaron. Nos reunieron con el oficial para hablar de nuestra situación.

-¿Cuándo empezó todo como fue? ¿Alguno de Uds. se resistió a retirarse?

No. Mi detención se produce por la intervención que hago. Fui a preguntar ¿por qué se lo llevaban preso? Que fue lo primero que pregunto. Después cuando veo el nivel de violencia, toda la gente gritaba, era totalmente desproporcionado, innecesario. Mi amigo no se había resistido…

-¿No discutió con un policía?

Fueron 10 segundos. Nadie alcanzó ni a grabar ni a nadie le había quedado totalmente claro lo que había pasado porque fueron segundos.

-¿Tu amigo no llegó a decirles que no quería retirarse?

No, que yo recuerde no.

-¿Uds. habían consumido alcohol?¿En qué estado estaban?

Por supuesto que consumimos alcohol como todos los jóvenes que estaban ahí, pero estábamos en estado normal.

El mismo médico dictaminó que teníamos olor a alcohol, propio de estar consumiendo, pero no teníamos signos de ebriedad.

Aparte para nada se le puede atribuir cualquier cosa al alcohol.

Lo que pasó fue muy rápido, todo fue muy rápido, con todas las personas que he hablado concuerdan que es lo mismo. Fueron segundos…

-¿Hubo testigos de lo que pasó?

Estaba lleno el río. Recién la camioneta de la policía hacia el barrido. El lugar estaba lleno de gente.

-¿Radicaste la denuncia en la Fiscalía?

Esa misma mañana del primero de enero.

-¿Qué sabés de las actuaciones?

Hasta el momento no he tenido noticia de nada. No he sido citado nuevamente. Esa misma mañana me llevan al médico. Voy a la policía, me llevan al médico que me hace un control. Ahí me llevan a la policía de nuevo de ahí a la Fiscalía. Luego de la Fiscalía vuelvo a ir al médico para que vuelva constatar la lesión que tenía en mi cara. Quedé en la policía hasta aproximadamente las 3 de la tarde. Tuve que pagar una multa de $ 4.000, creo que $ 3.971. Mi amigo también.

-¿Cómo crees que continuará ésta cuestión?

Sinceramente creo que se vuelve difícil, si somos nosotros los jóvenes los que tenemos que cargar con la prueba de todo: identificar a los que nos hicieron ésto, en qué momento… Si somos nosotros los que tenemos que estar buscando los testigos y estar moviendo todo ésto. Es demasiado difícil para mi, personalmente es así, porque no estoy en Monte Caseros, yo vivo en otro lugar. También es demasiado difícil porque la gente no quiere hablar, tiene mucha desconfianza y miedo.

-¿Eso es lo que te expresaron?

Es lo que la gente va expresando. Hay poca gente que se anima a hablar. Hay gente que personalmente te cuenta o dice cosas y si uno le solicita algo te piden por favor que no los metas.

-¿Posteriormente a lo ocurrido alguna autoridad se acercó a Uds.?

No, con la única persona que yo pude hablar esa mañana fue cuando el oficial Robledo, nos citó para ver nuestra situación… Yo le expresé todo lo que nos había pasado, el miedo que tenía, que no podía creer lo que estaba pasando…

El objetivo fundamental de hacer público lo que me ha pasado es que como sociedad debemos tomar conciencia que no podemos permitir que ocurran éstos exabruptos, porque mis lesiones son leves, no han sido graves, en lo que peor me siento es en la cuestión sentimental de sentir mucha desconfianza, miedo, porque uno no sabe cómo va a seguir todo. No sabe si después que uno habla las cosas se tranquilizan o las cosas se ponen peor…

-¿En qué sentido?

Yo tenía confianza en la policía, yo confiaba porque hacen su trabajo, conozco y sé el trabajo que hacen, por eso jamás me podría resistir a una detención.

-¿Alguna otra vez te demoraron por otra cuestión?

Jamás, ningún problema. Soy un joven, que he estado toda mi juventud en Monte Caseros que he trabajado en agrupaciones, hemos estado al frente de organización de eventos, hemos trabajado con la policía. Hice muchísimas cosas y jamás he tenido ningún problema ni con la policía ni con nadie.

Que ocurra una cosa así a uno le quiebra totalmente la confianza porque uno ahora en vez de pensar que si te detienen vos tenés que ir tranquilo porque se va a aplicar la ley como se debe aplicar, tiene miedo que si lo vuelven a detener por cualquier otra cosa puede terminar golpeado, lastimado o amedrentado con cosas que no tienen absolutamente nada que ver con el trabajo y el proceder que debe hacer la policía.

-Nosotros entrevistamos al oficial Robledo sobre éste operativo, luego del mismo y nos transmitió que el operativo fue positivo y que no hubo lesionados.

Lo que expresa el oficial Robledo en parte es real, en la zona no hubo ningún inconveniente. Yo por lo menos no vi ningún inconveniente. No hubo disturbios, peleas, ningún enfrentamiento.

Es más creo que somos los primeros que nos llevan detenidos de esa parte. Me parece… porque antes no había visto nada en ningún lado en la plazoleta.

Esto es real, no había ningún tipo de disturbio, nosotros no creamos ningún disturbio. No molestamos a nadie.

-¿Ud. no se pelearon con otros jóvenes o enfrentaron a la policía… entonces por qué los llevaron? ¿Cuál fue el motivo?

Porque se da ésta situación con mi amigo que estaba delante de la camioneta de la policía, como que baila, como que se apoya arriba de la camioneta, así comienza con él. Yo no recuerdo específicamente, porque no estaba mirando para ese lado. Eso me lo relatan después. Pero no había ocurrido nada.

Yo cuando veo lo estaban llevando de espaldas. Uno no pone en tela de juicio el proceder de la policía para la detención. La policía tiene el poder y el deber.

Imagínese si vos tenés una persona delante de un vehículo, esa persona está poniendo en riesgo su propia seguridad. Está perfectamente bien aplicado el proceder de la policía al detenerlo.

Uno no pone en tela de juicio la detención para nada. La policía tiene el deber de actuar y de garantizar que ninguna persona lastime a otra, que no hagan ningún disturbio, tampoco se autolastimen.

El cuestionamiento es a la violencia ejercida contra nosotros sin ningún tipo de necesidad.

-¿En el momento de la aprehensión?

No. La aprehensión se da con signos de violencia porque el policía debe actuar de manera efectiva sobre el sujeto.

Esa actuación no es una invitación de "vení dame las manos que te pongo las esposas". No pasa eso. La policía está preparada para reducirlo al sujeto de un modo efectivo y rápido, tanto para protección del sujeto como para que el mismo policía que no salga lastimado, si llega a haber algún intento de querer evadirse, de querer hacer algo que puede terminar en cosas peores. La detención se dan en situaciones de forma brusca.

Lo que considero innecesario es que habiendo estado el ambiente tan bien, sin ningún inconveniente, se procede a tirar a una persona en una camioneta como una bolsa de papas, creo que eso ya escapa al proceder que debe hacer la policía.

Si el sujeto ya está reducido, está esposado, a mi nunca me habían puesto las esposas, ahora me di cuenta, que uno esposado no puede hacer absolutamente nada, las esposas están muy apretadas, uno queda encorvado para poder mantener las manos atrás juntas. El sujeto ya está reducido. Uno no puede hacer nada.

El cuestionamiento es que te pisen la cabeza, que te lastimen la cara, que te amedrenten, te amenacen. Obviamente yo no tengo miedo que me vayan a matar, yo creo que son cosas que por ahí se dicen, cuántas veces uno dice: "te voy a matar, te voy a matar"… pero es una forma de expresar la virulencia que uno vive internamente.

Lo complejo es la situación en que se da y con los sujetos que se da, porque una cosa es que lo diga yo que estuve en una fiesta donde estamos brindando, de joda, que no soy policía, que no tengo ningún tipo de deber o responsabilidad y otra cosa es que lo diga un efectivo de la policía, una persona que tiene la obligación y el deber de cuidarme, que debe preservar, que está preparado para trabajar en condiciones sumamente difíciles. No puede perder el control. Esto lo que evidencia es la pérdida de control.

Creo que gracias a los medios tecnológicos ha salido a la luz un video donde puede verse exactamente un proceder creo que más violento que el viví yo, donde se ve que suben a un joven que está esposado, tirado en la cajuela de la camioneta y hay un policía que le está propinando golpes en la parte del costado de la espalda, sin ningún tipo de necesidad.

Cualquier policía podría explicar que esa no es una forma de proceder.

Espero que éstas cosas no sigan ocurriendo en Monte Caseros porque daña la credibilidad de la fuerzas de seguridad y lo siembran a uno de mucho miedo, y desconfianza cuando debería ser totalmente lo contrario.

Yo en el momento en el que me detienen me entrego sin ningún problema a la policía, primero porque hay que ser tonto para oponerse en el lugar donde hay 8 o 10 policías, segundo porque comprendo que ellos lo pueden hacer y entendía mi situación de haber ido a preguntar, pero sabía que no había hecho nada, entonces uno va con la tranquilidad que podía ser bien tratado, después que pasen ciertas preguntas donde se pueda comprobar que no habíamos hecho absolutamente nada nos iban a liberar tranquilamente, como sujetos que no habíamos hecho nada, específicamente hablo de mi parte.

Ir a preguntar ¿por qué llevan a mi amigo preso y a la vez asustarme por el nivel de violencia que están aplicando delante de toda la gente, violencia que puede verse en un video en otro hecho, yo no creo que puedan caratular en nada cercano a que me resistí a la autoridad o les falté el respeto, o que procedí obstaculizando el accionar de la policía.

-¿En qué consistió la contravención que aplicaron?

El art 50 del Código de Faltas: molestias a terceros o desorden en la vía pública. La aplicación de la policía fue de 10 días de arresto o una multa cercana a los $ 8.000. El tema era que si yo reconocía haber cometido esa contravención, la aceptaba, se reducía a la mitad, entonces de los 10 días que me fueron aplicados, nosotros no contamos con el dinero para pagar cerca de $ 8.000 para que me den la libertad, entonces yo procedí a reconocer, entonces pagué la mitad de la multa, esa fue la forma de quedar en libertad o si no debía quedar detenido por 10 días o por 5 días si se reconocía.

Acá la búsqueda no es venganza ni persecución contra la policía, acá verdaderamente lo que me preocupa es que no le vuelva pasar a otras personas, creo que la policía como institución debe pensar en su actuar y debe dar el ejemplo, en un momento donde cuesta mucho creer en muchas cosas, es cuando más tenemos que dar el ejemplo. No hay que manejarse de esa forma.

También que las autoridades tanto judiciales como municipales ejerzan un control sobre ésto y lleven adelante su cuota de poder político porque para eso los hemos elegido, para que nos defiendan y nos cuiden.

-¿Algunas personas pueden pensar que tenés alguna intención político partidario con ésto?

Yo milito en la Universidad con el socialismo gobernante en Santa Fe. No tengo ninguna intención de ese tipo. Todo lo contrario. Hablo con el intendente, nos conocemos desde que soy muy chico, tengo una relación espectacular con él. Yo no creo que desde el municipio den órdenes que manden a hacer éstas cosas, sinceramente, tampoco creo que Miguel sea capaz de dar una orden así. Aparte la policía responde al ámbito provincial no al municipal…

-¿Había alguien del municipio en el lugar?

Yo no vi en ese momento y cuando ocurrió el hecho tampoco.

Reitero que agradecería que no me hubiera pasado nunca y creo si uno tiene una posición política la tiene por otras cuestiones, no por haber sido víctima de cierto atropello, o por haber estado en el protagonismo de algo tan triste como es que te pasen por encima de todos tus derechos. No creo que eso sea parte de un protagonismo político que lo puedo hacer de otro modo.

Hay muchísimas lecturas de ésto… El espíritu democrático que uno tiene es ir para lo que a uno le gusta o no también. La persona que crea que ésto pueda dar lugar a otra cosa, yo la invito a conversar conmigo, a charlar, estoy abierto a aclarar cualquier duda, si tienen interés en conocer lo que pienso, que es lo que hago, en qué milito, qué creo que la política nos debe dar para nosotros y para los que han de venir en el futuro.


Austral Correntina consultó a fuentes policiales sobre éste hecho y manifestaron que no realizarían declaraciones porque hasta el momento no han recibido ninguna notificación oficial al respecto.

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