| 26/10/2017
Un niño, paciente oncológico, “adoptó” un abuelo que vivía en la calle
La familia, por iniciativa de Tiziano, abrió las puertas de su casa para “Tano”, un hombre que hasta hace unos meses, vivía en situación de calle. Una historia de amor y solidaridad.

Tiziano tiene cuatro años, es paciente oncológico. Un día, cuando iba al jardín junto a su mamá, se cruzó a una persona en situación de calle. Desde ese momento, se comenzó a gestar esta bella historia.

“Fue una mañana fría, de camino al jardín, pasamos a comprar los bizcochitos que Tizi me pide todos los días. Lo vimos a Tano. `Vamos a comprarle algo al abuelo`, me dijo. Compramos bizcochitos y un sándwich. Él se lo dio. `Abuelo estás contento`, le dijo. `Si M’hijo`, le respondió. El abuelo nos agradeció y le pregunté qué era lo que más necesitaba. Me contó que necesitaba calzado, tenía unos borcegos que le hacían doler los pies. Tenía todo lastimado, él tiene un dedo amputado que le dificultaba para caminar”, relató la mamá del niño al programa Buenas Noches.

El corazón de esta familia cambió a partir de este primer encuentro. Desde ese día lo buscaron. Durante dos semanas, caminaron las calles de la ciudad, esperando hallarlo nuevamente. “¿Dónde está el abuelo mamá”, les preguntaba Tizi; para sus padres, este interrogante del niño, los empujaba a seguir en la búsqueda. Empezaron a orar, contaron, hasta que lograron ver de nuevo “al abuelo”.

Tiziano volvió a comprarle un sándwich, como era su deseo. “Lo pusimos en el auto, y lo llevamos a casa”, dijo con alegría el niño a Elonce TV. La familia lo adoptó, lo alojó en su casa.

“Tano quiere estar bien, prosperar, quiere cuidar su salud, vamos a hacer lo posible para ayudarlo”, puso relevancia la mamá de Tizi.

Con lágrimas en los ojos, Tano, exhibe la enorme emoción por este “regalo” que le dio la vida, una familia que ha borrado en muy poco tiempo, las huellas de una vida de sufrimiento. “Gracias a Dios y a la Virgen, que la familia que está conmigo está muy feliz y me hace feliz a mí. Los adoro”.

El papá de Tiziano, por su parte aseguró: “No tiene precio todo esto, Tano se dejó apreciar mucho, es agradable. Hemos querido buscar un albergue para él, pero nos ha dicho que en los lugares en donde ha estado, le abren las puertas, pero luego le roban, lo maltratan. Da mucha impotencia. Pensar que nosotros pasamos frío adentro de una casa, y no me quiero imaginar, lo que ha pasado él, en la calle. Gracias a Dios, este invierno lo pasó bien. Él tiene las puertas abierta de mi casa”.

Fuente: Villa del Rosario. net

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